AUTOAYUDA MENTE

Aprende a quererte. 10 hábitos para subir tu autoestima

Las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, aquellas cualidades, capacidades, modos de sentir o de pensar que nos atribuimos, conforman nuestra “imagen personal” o “autoimagen”. La “autoestima” es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida. Nos sentimos listos o tontos, capaces o incapaces, nos gustamos o no. Esta autovaloración es muy importante, dado que de ella dependen en gran parte la realización de nuestro potencial personal y nuestros logros en la vida. De este modo, las personas que se sienten bien consigo mismas, que tienen una buena autoestima, son capaces de enfrentarse y resolver los retos y las responsabilidades que la vida plantea. Por el contrario, los que tienen una autoestima baja suelen autolimitarse y fracasar.

Las personas somos complejas y muy difíciles de definir en pocas palabras. Como existen tantos matices a tener en cuenta es importante no hacer generalizaciones a partir de uno o dos aspectos. Ejemplos:

  • Podemos ser muy habladores con los amigos/as y ser callados/as en casa.
  • Ser un mal jugador de fútbol no indica que seamos un desastre en todos los deportes.
  • Que no nos salga bien un examen no significa que no sirvamos para los estudios.

¿Cómo se forma la autoestima?

  • El concepto de uno mismo va desarrollándose poco a poco a lo largo de la vida, cada etapa aporta en mayor o menor grado, experiencias y sentimientos, que darán como resultado una sensación general de valía e incapacidad. En la infancia descubrimos que somos niños o niñas, que tenemos manos, piernas, cabeza y otras partes de nuestro cuerpo. También descubrimos que somos seres distintos de los demás y que hay personas que nos aceptan y personas que nos rechazan. A partir de esas experiencias tem¬pranas de aceptación y rechazo de los demás es cuando comen¬zamos a generar una idea sobre lo que valemos y por lo que va¬lemos o dejamos de valer. El niño gordito desde pequeño puede ser de mayor un adulto feliz o un adulto infeliz, la dicha final tie¬ne mucho que ver con la actitud que demostraron los demás ha¬cia su exceso de peso desde la infancia.
  • Durante la adolescencia, una de las fases más críticas en el desarrollo de la autoestima, el joven necesita forjarse una identidad firme y conocer a fondo sus posibilidades como individuo; también precisa apoyo social por parte de otros cuyos valores coincidan con los propios, así como hacerse valioso para avanzar con confianza hacia el futuro. Es la época en la que el muchacho pasa de la dependencia de las personas a las que ama (la familia) a la independencia, a confiar en sus propios recursos. Si durante la infancia ha desarrollado una fuerte autoestima, le será relativamente fácil superar la crisis y alcanzar la madurez. Si se siente poco valioso corre el peligro de buscar la seguridad que le falta por caminos aparentemente fáciles y gratificantes, pero a la larga destructivos como la drogadicción.

¿Por qué es tan importante tener una buena autoestima?

  • Tendrás más estabilidad emocional: cuando tienes una buena opinión de ti mismo no necesitarás la aprobación de los demás y no pensarás constantemente en qué piensan la gente de ti. En general, no te afectaran tanto los acontecimientos externos.
  • Obtendrás mayores logros: al  levantar tu autoestima es más probable ir tras objetivos difíciles de alcanzar porque creerás que tienes la capacidad de conseguirlos y por tanto actuarás con más motivación.
  • Serás más atractivo: las personas con una alta autoestima se sienten poco necesitadas y eso es atractivo. Las personas que se relacionen contigo sentirán una experiencia agradable y además les podrás aportar más.
  • Serás feliz: una de las bases de la felicidad es tener una buena autoestima. Puedes cumplir todas las condiciones que buscas pero si no te sientes bien contigo mismo no serás feliz.
  • Tendrás mejores relaciones personales: cuando te sientes bien contigo mismo, aportarás más valor a los demás, serás más agradable y les contagiarás tu bienestar.

Esas son algunas de las ventajas de tener una buena autoestima. ¿Y cómo la puedes elevar? Aquí te dejo algunas de los hábitos que tendrás que trabajar para comenzar a construir una autoestima sana.

Hábitos para tener una autoestima sana

1-Destruye a tu voz crítica

La principal responsable de una autoestima baja es la voz interior con la que nos decimos a nosotros mismos cosas negativas.

Si, todo el mundo tiene una voz crítica negativa, aunque unas personas son más conscientes que otras. Se trata de la voz con la que te dices pensamientos destructivos a ti mismo, como:

Nunca lo harás bien.

Eres peor que él/ella.

No le gusto a esa persona.

Lo importante aquí es no aceptar esos pensamientos y reemplazarlos por otros más positivos y que te ayuden a sentirte mejor.

Para ello, trata de atender a tus pensamientos y si observas alguno negativo, cuestiónatelo.

También puedes crear una palabra con la que pares el pensamiento destructivo cuando lo detectes: ¡PARA!

En resumen, se trata de ser consciente de tu voz crítica y no dejarse influenciar por ella, reemplazándo esos pensamientos por otros más constructivos.

2-No busques aprobación de los demás

Buscar la aprobación de los demás es algo que, si no somos conscientes, hacemos constantemente. Ejemplos:

Ponernos ropa pensando en si gustará a los demás.

Tomar decisiones importantes basadas en opiniones de los demás.

No decir nuestras opiniones porque pensamos que no agradaran a los demás.

Entonces, cuando vayas a hacer cualquier cosa o tomar una decisión, pregúntate si estas pensando en qué pensarán los demás, si estas actuando para que ellos se sientan satisfechos con tu comportamiento.

Una forma de trabajar este punto es mostrarse en contra de la opinión de alguien. Siempre de forma asertiva y educada.

3-Autoafirmaciones

Ya lo decía Muhammad Ali:

“Es la repetición de afirmaciones lo que guía a la creencia. Y una vez que esa creencia se convierte en una convicción profunda, las cosas comienzan a suceder”.

Las afirmaciones ayudarán a desarrollar tu autoestima y simplemente tendrás que repetirlas unas veces durante el día. ¿Ejemplo de autoafirmaciones?

-Me gusto a mi mismo y me acepto totalmente.

-No busco la aprobación de los demás.

-Soy una persona de valor y tengo derecho a ser feliz.

-Experimento sentimientos positivos constantemente.

Para que no se te olvide este hábito, puedes apuntar las frases que más te sirven en una tarjeta y leerlas por la mañana y al acostarte.

4-Haz deporte y cuídate físicamente

Si, es un hecho que nuestra apariencia física influye en nuestra autoestima. Con una buena forma, te verás mejor y subirá tu autoestima.

Si no estas acostumbrado a hacer ejercicio o ir al gimnasio, comienza poco a poco con 10-15 minutos diarios y ve aumentando el tiempo poco a poco. Verás que se convertirá en un hábito positivo con el que disfrutarás; recuerda que con el deporte liberas endorfinas (hormonas del bienestar).

5-Socializa

El apoyo social es uno de los amortiguadores más importantes del estrés. Las personas que te rodean sirven como apoyo emocional, para darte ayuda, para divertirte y de la que aprender. Eso si son gente con criterio y positiva. La gente negativa, probablemente disminuirá tu autoestima.

6-Haz una lista de tus logros

Esta acción es una de las que mejor funciona. A veces pensamos que no podemos lograr algo o que no tenemos la capacidad para ello. Por ejemplo:

-No podemos aprobar un examen.

-No podemos adelgazar.

Con una lista que te haga recordar tus logros anteriores, recordarás que tienes la capacidad para lograr lo que te propones. No tienen porque ser grandes logros como ganar un campeonato. Un ejemplo sería:

-He aprobado la carrera/formación profesional/preparatoria.

-He aprendido a jugar al tenis.

-He aprendido a leer inglés.

-Fui seleccionado para trabajar en mi actual puesto.

Pon tu lista en un lugar visible y léela a menudo. Eso hará que te hagas representaciones positivas y entres en un estado que aumente tu autoestima.

7-Haz una lista de tus cualidades positivas

Se generoso y sincero contigo mismo haciendo una lista de tus cualidades positivas más destacables. Si no sabes por donde empezar, pregunta a un amigo de confianza.Tienen que ser al menos 10 cualidades. Es normal si sientes que te cuesta hacer la lista porque la mayoría de las personas se enfoca en sus rasgos negativos y olvidan los positivos. Ejemplo:

-Soy trabajador.

-Se escuchar.

-Soy educado.

-Tengo una buena relación con mi familia.

-Estoy en forma.

-Soy empático.

-Soy amable.

-Soy abierto de mente.

-Soy responsable.

-Soy activo.

8-Para de ser perfeccionista

El perfeccionismo es uno de los rasgos más destructivos porque con el queremos ser algo inalcanzable y aunque mejoramos constantemente, nunca estamos contentos.

Además, al querer hacer todo perfecto te paralizarás al ver errores, lo dejarás todo para más tarde y no obtendrás ninguna clase de resultados. Todo ello conllevará a un descenso de tu autoestima.

¿Cómo dejar de ser perfeccionista?

  • Ponte límites para finalizar las cosas: debido a que a veces tratamos de hacer todo perfecto, al final se pospone y nunca termina. Si te pones una fecha límite, te verás obligado a avanzar y a terminar las cosas.
  • Cambia tus estándares: el perfeccionismo viene de la forma de pensar de “tiene que estar todo perfecto sin ningún fallo”. Sin embargo también puedes pensar de otra forma que también te llevará a obtener buenos resultados como “Voy a esforzarme en ello y lo haré lo mejor posible. Si cometo un error es normal y siempre puedo aprender de ello”.

9-Cuida tu lenguaje no verbal

Aquí me refiero tanto a tus expresiones faciales como tus posturas corporales. Sonreír y reír hará que te sientas más feliz y mostrar posturas de expansión (con los brazos abiertos y no encogidos) harás que te sientas con la autoestima más alta.

Si quieres conocer más sobre el lenguaje no verbal, te recomiendo este artículo.

10-Acéptate

Aceptarte tal y como eres es necesario para tener una autoestima sana y ser feliz.

Esto no quiere decir que no puedas cambiar, ser ambicioso y mejorar tu vida.

Significa aceptar tus defectos, físico, capacidades o aptitudes, y a partir de ahí trabajar para mejorar.

Ante cualquier tipo de situación en la que te sientas mal contigo mismo, sigue este proceso:

  • Hazte consciente de la situación: es necesario que cuando te sientas mal te hagas consciente de ello.
  • Acéptalo: acepta el hecho de sentirte mal, es algo normal y no te tienes porqué castigar por ello.
  • Actúa: ¿qué puedes hacer por sentirte mejor?

Si no te gusta algo, cámbialo. Si no puedes cambiarlo, cambia tu actidud-Maya Angelou.

Una vez que aceptamos nuestros límites, los atravesamos-Albert Einstein.

Fuentes: http://www.psicologia-online.com y http://www.lifeder.com

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