Aprender a amar : Consejos por tres grandes psicólogos

Consejos de Freud, Jung y Foucault para aprender a amar
¿Qué es el amor? Para los románticos, el amor es el ideal de otra persona que nos hace sentir vivos, una clase de invención romántica de la persona que tenemos a nuestro lado, misma que viene con apego, un sentimiento de fraternidad como en pocas ocasiones experimentamos y, por supuesto, los extraños sentimientos de celos y odio que se combinan con las emociones más viscerales posibles. Para los más razonables, el amor es simplemente un constructo social que permite adquirir más ingresos y una mejor posición económica; una clase de acuerdo en el que las dos personas obtienen un ganar-ganar.

Entonces, podemos asegurar que el amor se divide en lo interior y lo exterior; en lo que buscamos de manera cultural y psíquica. El amor es por eso la contradicción más grande y uno de los conceptos más difíciles de comprender. El amor es la felicidad y la tristeza en dos diferentes caras de la moneda. Es contrario a sí mismo, es ese sentimiento que nos calienta y nos enfría dependiendo de las circunstancias que estamos viviendo, y nosotros somos simplemente unos peones bajo el influjo de las normas sociales y subjetivas.

¿Cómo amar? ¿A quién amar? ¿Cómo sentir? ¿Cómo no cometer las locuras más extraordinarias por una persona que se desvanecerá con el transcurso de los años?

Para Jung, el amor es una tremenda paradoja; para Freud, existe una forma única de encontrar al amor ideal y equilibrar nuestros impulsos pasionales y racionales; para Foucault, el amor es soledad, mientras que la pasión es lo que deberíamos anhelar.

Jung

“La idea del amor libre no se ha inventado con esa finalidad, sino para hacer parecer fácil algo difícil”.
El amor, sin mostrarse exactamente en todo su esplendor, es uno de los temas principales del psicoanálisis. El amor es el impulso que nos mueve a realizar todas nuestras actividades; desde el empeño que ponemos en nuestro trabajo hasta el afecto que demostramos al resto. Decía Jung que el amor es un problema con independencia de la edad de la persona de quien se trate. En la etapa de la infancia el problema es el amor de los padres; para el anciano el problema es lo que ha hecho con su amor.
Es una montaña extremadamente grande que sólo se eleva cuando crees haberla escalado y pertenece a algunos de los más grandes padecimientos de la humanidad. Nadie, asegura, debería avergonzarse del hecho de tener que pagar su tributo.

El amor verdadero establece siempre vínculos duraderos, responsables. Necesita libertad sólo para la elección, no para la realización.

Todo amor verdadero, profundo, es un sacrificio.

Se sacrifican las propias posibilidades o, mejor dicho, la ilusión de las propias posibilidades. Si no requiere este sacrificio, nuestras ilusiones evitarán que se establezca el sentimiento profundo y responsable, con lo que se nos privará también de la posibilidad de la experiencia del verdadero amor.

El amor tiene más de una cosa en común con la convicción religiosa. Mal caballero de la dama de su corazón es quien se echa atrás ante la dificultad del amor. El amor se comporta como lo hace Dios: ambos se entregan sólo a su servidor más valiente.

Es la incapacidad de amar la que roba al hombre sus posibilidades. Este mundo solamente es vacío para aquel que no sabe dirigir su libido a las cosas y personas para hacerlas vivas y bellas. Lo que, por tanto, nos obliga a crear un sustituto a partir de nosotros mismos; no es la carencia exterior de objetos, sino nuestra incapacidad de abrazar amorosamente algo que está fuera de nosotros.

La implicación del amor en todas las formas de vida, en la medida general, es decir, colectiva, constituye la menor dificultad en comparación con el hecho de que el amor es también, eminentemente, un problema individual. Esto quiere decir que pierde su validez cualquier criterio y regla general.

images
El amor libre sólo sería posible si todos los seres humanos fueran capaces de los máximos esfuerzos morales. Pero la idea del amor libre no se ha inventado con esa finalidad, sino para hacer parecer fácil algo difícil. La profundidad y la sinceridad del sentimiento son propias del amor, sin las que éste no sería sino un mero capricho. Es muy difícil para un hombre racional admitir qué pasa realmente con su Eros. Una mujer no tiene mayor dificultad en reconocer que el principio de su Eros es el estar vinculada; pero a un hombre, cuyo principio es el Logos, se le hace muy difícil.

Aquí se trata de lo más grande y de lo más pequeño, de lo más lejano y de lo más cercano, de lo más alto y de lo más hondo, y nunca puede decirse una cosa sin la otra. Ninguna lengua se encuentra a la altura de esta paradoja. Sea lo que sea que pueda decirse, ninguna palabra expresa la totalidad.

Freud

“A pesar de que el Superyó lo intenta con todas sus fuerzas, la verdad es que el amor, diría Freud, es ciego, sordo e incluso estúpido”.
consejos para amar
Para Freud todo se basa en los instintos más básicos. Todos los que hayamos leído algo del psicoanalista comprendemos; todo se basa en los impulsos sexuales que se observan en nuestros actos de manera inconsciente. Así como el amor que experimentamos por otra persona, también de manera inconsciente, el amor es un instinto puramente animal que sacamos de manera racional a través del Yo.

Ese amor surge como un imán y el Yo comienza a trabajar para conseguir a la persona que nos gusta mientras que el Superyó analiza si esa persona cumple con los constructos sociales que con tanto esfuerzo nos ha arraigado la sociedad. Sin embargo, a pesar de que el Superyó lo intenta con todas sus fuerzas, la verdad es que el amor, diría Freud, es ciego, sordo e incluso estúpido porque se basa simplemente en nuestro lado más instintivo. El amor se guía por nuestro lado inconsciente, por el Ello, por aquello que no podemos controlar.

El equilibrio perfecto sería una persona que cautive los deseos del Ello y del Yo… qué más da la sociedad. Para lograrlo hay que lucir bien y tener una gran conversación… sólo así podrás satisfacer los deseos más primitivos y también los conscientes. Si combinamos el espíritu impulsivo con un sentido común extraordinario, enamoraremos perdidamente a la otra persona.

 

 

 

Foucault

“Se puede amar perfectamente sin que ame el otro. Es una cuestión de soledad. Por ese motivo es que en el amor siempre sobran las demandas de uno hacia el otro. Este es su gran defecto, pedirle siempre algo al otro, mientras que el estado de pasión entre dos o tres personas permite una comunicación intensa”.images (2)
¿Qué es la pasión? Es un estado, algo que nos ocurre, que se apropia de nosotros, que nos agarra de los hombros, que no tiene pausa ni origen. En realidad no sabemos de dónde viene. La pasión llega así como así. Es un estado siempre móvil, pero que no tiene dirección. Hay momentos fuertes y débiles, instantes que alcanzan la incandescencia. Flota. Balancea. Es una suerte de trance inestable que se prolonga por motivos oscuros, tal vez por inercia. Busca mantenerse y desaparecer. La pasión se atribuye a todas las condiciones para continuar, y a la vez se destruye ella misma. En la pasión, uno no está ciego. Son situaciones en las que uno simplemente no es uno mismo. Ya no tiene sentido ser uno mismo. Las cosas se ven distintas.bb433d5ba2d83139a335b1cae28f8c3a

En la pasión también hay una cualidad de sufrimiento-placer muy diferente de la que se encuentra en el deseo o en lo que se llama sadismo o masoquismo. No son dos cualidades que se mezclan. Es una sola y misma cualidad. Todo esto es diferente del amor. Se puede amar perfectamente sin que ame el otro. Es una cuestión de soledad. Por ese motivo es que en el amor siempre sobran las demandas de uno hacia el otro. Este es su gran defecto, pedirle siempre algo al otro, mientras que el estado de pasión entre dos o tres personas permite una comunicación intensa.

La pasión contiene intrínsecamente una gran fuerza comunicativa donde el amor es un estado aislado. Del amor puede devenir pasión; yo me inclino siempre por la pasión. Hace dieciocho años que vivo en un estado de pasión hacia alguien, por alguien. En un momento dado tal vez tomó la forma del amor. A decir verdad, se trata de un estado de pasión entre nosotros dos, un estado permanente, que no tiene otro motivo para acabarse que no sea él mismo, un estado que me convoca por completo, que me atraviesa. Creo que no hay absolutamente nada en este mundo capaz de detenerme a la hora de encontrarlo, de hablarle.

pasional consejos para amar
¿Qué hacer para sobrevivir al amor? ¿Cómo aplicar sus conocimientos para ser unos expertos para tener un rumbo en las artes amatorias?

1. Recuerda que para amar de verdad necesitas sacrificar algo… y esto está bien, lo verdaderamente inquietante y preocupante sería la incapacidad para amar.

2. Haz un balance entre tus estúpidos instintos y la razón. Si una persona no te conviene, tal vez es mejor buscar a alguien más y poner la seducción en juego: arréglate y mantén una conversación agradable.

3. El amor es importante pero es algo completamente subjetivo… ¿quieres sentir algo absolutamente mejor? Apasiónate por la otra persona.
Fuente: http://culturacolectiva.com/

También podría interesarte