CUERPO ENERGIA

¿Eres búho o alondra? Cómo encontrar tu momento más productivo del día

A veces queremos ser personas matutinas aunque nuestro cuerpo indica lo contrario. Te explicamos cómo aprovechar tu mejor tiempo del día según tu cronotipo.

El cronotipo es un atributo de los seres humanos, que indica a qué hora del día sus funciones físicas cambian o se activan. Esto se refiere no sólo a nuestras habilidades cognitivas, sino a funciones básicas como alimentación, sueño, temperatura corporal. Tradicionalmente, es al cronotipo a lo que nos referimos cuando decimos que alguien es una“persona matutina” o “nocturna”. En términos de cronotipo, se habla de “alondras” y “búhos”, esto es, respectivamente, personas que funcionan mejor temprano en la mañana, y personas que se despiertan tarde y se van a dormir muy entrada la noche. También existen personas intermedias, llamadas “colibríes”.

Identifica cuáles son tus ritmos circadianos para ser capaz de aprovecharlos adecuadamente.

Dependiendo de si estás más alerta temprano en la mañana, o de si tu cuerpo y tu mente se activan tarde en la noche y prefieres irte a dormir a las mil, por lo general necesitarás la misma cantidad de sueño (de siete a ocho horas) y tendrás un pico de actividad máxima de alrededor de dos horas de duración. Cronotipo-dorme-e-acordaLo importante de identificar cuáles son tus ritmos circadianos es ser capaz de aprovecharlos adecuadamente, en vez de intentar forzar tu manera de trabajar para ir en contra de la naturaleza de tu cuerpo, lo que terminará consumiendo muchísima más energía y resultando contraproductivo.

Científicamente, estudios han determinado que el cronotipo se encuentra influido por un gen llamado Período-3, que tiene dos versiones: una larga (la que poseen las “alondras”) y una corta (la que presentan los “búhos”). Esto significa que, si bien es cierto que tus ciclos circadianos pueden variar a lo largo de tu vida (por ejemplo, las personas tienden a ser más nocturnas hacia la adolescencia y más diurnas hacia la edad madura),existe una predisposición genética hacia ciertos cronotipos.

Haz un mapa de energía para averiguar tu tiempo más productivo

A pesar de que frecuentemente creemos que pertenecemos a un determinado tipo, en ocasiones no estamos en lo correcto y no nos damos cuenta hasta que hemos hecho un mapa de energía o algún mecanismo similar que nos ayude a determinar, de manera objetiva, cuál es nuestro mejor momento del día.

La manera de elaborar un mapa de energía consiste en crear una tabla (por ejemplo, en una hoja de cálculo o en un calendario) que posea columnas para cada día y filas para cada incremento de quince minutos o media hora. A medida que pase el día, debes ir anotando qué labor estás llevando a cabo, y un número del 1 al 10 para determinar qué tan productivo estás siendo.

Haz tu trabajo más importante en tus horas más productivas.

Luego de unas semanas midiendo esta información, tendrás suficiente información para observar cuáles momentos de tu semana son los más productivos, sencillamente viendo cuáles filas tienen los números más altos de manera reiterada.

Una vez determinado cuál es tu mejor bloque de tiempo, la decisión es obvia: haz tu trabajo más importante en tus horas más productivas. Esto significa también, por supuesto, no desperdiciar tus mejores horas en actividades de baja energía, como ordenar papeles, contestar correos electrónicos u organizar tu agenda. En especial, nunca fijes reuniones durante tu bloque de tiempo productivo, porque al hacerlo habrás desperdiciado la mayor parte de la energía de ese día y, en consecuencia, prácticamente habrás perdido la jornada entera.

Si bien no todos podemos tener un control absoluto sobre nuestros horarios de trabajo (y si pudiéramos, muchos tomaríamos una siesta a mitad del día), sí podemos con frecuencia decidir en qué momento hacer ciertas tareas. Durante tus dos mejores horas, lleva a cabo las labores que requieran mayor capacidad de concentración, análisis y exigencia mental. Deja para las horas con menor puntuación las labores menores, de trámite, y asegúrate de respetar los ciclos de tu cuerpo. Aunque no lo creas, esto puede significar un cambio radical en tus niveles de productividad.

¿Conoces tu cronotipo? ¡Podría ser esencial! ¿Eres delfín, león, lobo…?

El libro “El poder de Al,” del psicólogo del sueño Michael Breus, explica cómo entender y vivir de acuerdo con tu reloj personal diario, que está influenciado por las hormonas, enzimas y la actividad circulatoria, lo que puede ayudarte a vivir de forma más óptima posible. “No estar sincronizado con tu biorritmo es devastador para tu bienestar físico, mental y emocional”, asegura Breus en su libro.

Después de analizar más de 200 estudios de investigación relacionados con el sueño y fijarse en sus propios pacientes con trastornos del sueño, Breus desarrolló horarios diarios adaptados a cada cronotipo, y modernizó las categorías en mamíferos, en lugar de nuestros amigos con plumas. Aquí está el desglose:

1. Delfines (10 % de la población mundial)

Tienen sueño ligero (a menudo padecen insomnio). Este perfil suele encajas con un tipo de persona de carácter más introvertido. Los delfines suelen ser inteligentes, prudentes y, en ciertos momentos, algo neuróticos.

2. Leones (15-20% de la población mundial)

El perfil del león es el del típicos madrugador. Se caracterizan por ser optimista y muy prácticos. Son trabajadores y suelen despertarse con el sol, si no antes.

3. Osos (50% de la población mundial)

Los osos suelen ser personas que actúan con cautela, pero con una mente abierta y muy extrovertidos. Cuando se levantan suelen estar bastante desorientados, pero la energía les dura todo el día hasta que el sol se pone y llega la noche, entonces sus fuerzas empiezan a flaquear claramente. Durante la noche suelen dormir profundamente. ¿Te suena de algo su biorritmo? Al ser tantos, los osos han conformado el horario actual de nuestra sociedad.

4. Lobos (15-20% de la población mundial)

Los lobos son un grupo formado por individuos muy impulsivos, creativos y especialmente temperamentales. No tienen miedo de asumir riesgos y buscan auto complacerse. Se caracterizan por un claro aturdimiento las horas antes del mediodía, pero un pico de actividad después de la medianoche. Auténticos lobos.

Una vez que conoces tu cronotipo, puedes adoptar la totalidad o parte del programa general de Breus, que ofrece la mejor hora de despertar, de irse a dormir, comer, hacer una pausa, el ejercicio, competir en un deporte de equipo, salir a correr, tomar medicamentos e incluso luchar con un compañero.

Breus, por otra parte, asegura que beber café nada más levantarlos es absurdo, puesto que no tiene por qué encajar con nuestro biorritmo. Según dice, hay que hacerlo cuando nuestros niveles de cortisol bajan. En este sentido, pone un ejemplo alrededor de los Osos, si es tu caso, debes saber que tu energía estará baja entre las 9:30 y las 11:30 de la mañana, así como entre las 13:30 y las 17:30. Es en esos momentos que puedes permitirte un extra de energía, como es un café  o una taza de té.

¿Te apetece un aperitivo, aunque no deberías? Breus asegura que, en general, deberíamos hacer esto siempre por la mañana, ya que es el momento en que casi todos los cronotipos metabolizan mejor lo que ingieren, exceptuando a los leones. Estos pueden hacerlo al medio día, cuando sufren un bajón de energía. Algo lógico si se despiertan con la salida del sol.

En el libro de Breus incluso se detalla que deberíamos pedir un aumento de sueldo los viernes (y, de hecho, especifica la mejor hora si conoces el cronotipo de tu jefe) e incluso se habla de los mejores momentos para tener relaciones según tu biorritmo y el de tu pareja, para conseguir una de esas experiencias dignas de fuegos artificiales. Fascinante, ¿verdad?

Tu cronotipo está predeterminado genéticamente. Se puede cambiar si es necesario (por ejemplo para ir al trabajo), pero es difícil engañar a la madre naturaleza. Con los consejos del autor, en cambio, puede que logres el éxito de una manera que jamás hubieras imaginado. ¿Ya sabes cuál es tu cronotipo? Si no lo tienes claro, puedes hacer este test y descubrirlo. 

Fuente : hipertextual.com