CONCIENCIA ENERGIA MENTE

¡Cuidado con el mal de ojo! Aprende a protegerte…

Me acuerdo de una ocasión en que recibimos la visita de una joven en casa. En aquella época mis hermanos y yo estábamos solteros y vivíamos con nuestros padres. Ella trabajaba con el mayor de mis hermanos y mi madre la recibió en nuestra salita. Allí había una planta, muy bonita, que al día siguiente amaneció muerta. Mi madre, pese a no ser adepta de ninguna religión específica y sin ningún estudio más profundo sobre la cuestión, enseguida llegó a la conclusión de que aquella mujer era una persona envidiosa y su mala mirada había afectado a la pobre plantita.

La sabiduría popular está presente en cada uno de nosotros, con lo que hemos asimilado de nuestra cultura, con nuestros antepasados. Yo respeto mucho ese conocimiento adquirido a través de los tiempos. Los médicos de pies descalzos, precursores de la Medicina Tradicional China, las curanderas, los chamanes, todos ellos son seres imbuidos de ese saber sobre nuestra esencia.

Dejando de lado ciertas creencias populares, que no forman parte del conocimiento humano adquirido en su comunicación con la naturaleza y su observación, estamos rescatando el respeto por la sabiduría de nuestros antepasados.

El mal de ojo es la capacidad que tiene una persona para emanar su energía envidiosa desfavorable, a la otra, a su hogar, a su vida. Muchas personas no creen en ese poder maléfico que alguien posee de interferir en su bienestar, pura y simplemente. Estoy de acuerdo en que es necesario que haya una explicación viable.

Estamos entrelazados, sufriendo la influencia energética unos de otros. Esto es punto pacífico entre los estudiosos, que comprenden la energía que está presente en todas las cosas. Einstein admitió que toda materia es energía condensada y a medicina oriental se basa en la manipulación energética para curar. Todas las criaturas, plantas, animales y seres humanos, están dotados de un cuerpo sutil, conocido como cuerpo vital. Éste sirve de molde al cuerpo físico y toda dolencia tiene su inicio en este cuerpo, siendo que los pensamientos y sentimientos actúan en él, movilizando e influenciando.

Nos comunicamos energéticamente en la dimensión sutil y cualquier intervención ajena que asimilamos se inicia en el cuerpo vital. Cuando alguien, envuelto en sus pensamientos y sentimientos negativos debido a su frecuencia vibratoria, entra en contacto con nosotros, su energía puede perjudicarnos. El mal de ojo es la envidia que alguien siente, opuesta al sentimiento de admiración. No hay contentamiento en ese ser cuando te mira de ese modo. Hay una inquietud, un desagrado, por no estar él en tu condición, tanto profesional, como familiar, económica o amorosa.

A esa persona tú no le importas, ella siente un malestar y la energía que envía es pesada, enferma. Es alguien preso al egoísmo y que sufre en su capullo de dolor. Entre tanto, si tú le abres las puertas de tu casa, la desarmonía que la acompaña, tal como el fango que se escurre, puede salpicarte a ti.

La envidia

La envidia es una energía invasiva, que lanza una mirada de codicia, venenosa. No podemos negar la existencia del mal de ojo, pero éste puede ser transformado. En su lugar, la admiración es la mirada contemplativa. Se puede sentir admiración por alguien, haciendo de su ejemplo un camino que se pone como un objetivo a seguir.

El mal de ojo existe, sí, pero no es necesario que nos preocupemos demasiado con él. Basta mantenernos en la energía del amor, de la confianza en el bien, que nos proporciona la protección contra los envidiosos. Es una cuestión de sintonía vibratoria. Estamos inmunes cuando no nos sintonizamos con la energía destructiva de la envidia.

Cuando abolimos de nuestra vida ciertas creencias, al mismo tiempo ellas se disuelven de nuestra realidad. Quien vive considerando que otros lo envidian y echan mal de ojo a todo lo que le pertenece, es una persona muy apegada a sí misma, es egoísta. En esa vibración de egoísmo ella se coloca vulnerable y se sintoniza con lo que teme. Entonces, a pesar de saber que el mal de ojo es real, ¡en nuestra vida esa realidad puede pasar muy lejos!

¿Cómo defenderse del mal de ojo?

No te expongas demasiado ante los otros

Cuando lo haces, estás abriendo tu campo energético, el cual queda vulnerable a recibir las energías deletéreas de otras personas. No todo el mundo se siente feliz al ver que te va bien en la vida, sé más reservado.

Ten siempre plantas en casa y en el trabajo

Las plantas son escudos contra el mal de ojo. Ellas son alcanzadas por las energías negativas, antes de que éstas nos alcancen.

Pensamientos positivos

No tengas miedo a nadie. Cuando tú crees que el mal de ojo puede alcanzarte, éste se vuelve más efectivo, tú das poder a la fuerza que él trae. No entres en la misma sintonía de la persona envidiosa.

Nunca te burles de aquello que no conoces o no crees

Tú no tienes que creer en el mal de ojo, pero cuando desprecias y escarneces faltando al respeto a lo que quiera que fuese, te sintonizas com la energía de la discordia y del desamor. Fortaleces la negatividad en ti, que en esa vibración te afecta y acerca los espíritus burlones.

No albergues sentimientos negativos hacia la persona envidiosa

Comprende que el envidioso es alguien que no está feliz consigo mismo, que no acepta la situación en que se encuentra y no cree en su próprio potencial para conquistar lo que desea. Procura comprender a esse hermano que se encuentra en estado de aflicción y de egoísmo. Un día, él se libertará de su capullo.

¡Sé Amor!

Autor Nadya Prado
Traducción de Teresa
http://www.somostodosuno.com

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