Según el escrito The Kybalion, la ley de polaridad consiste en que todas las cosas tienen su opuesto, es decir todo tiene dos polos; por un positivo existe un negativo. Los opuestos son idénticos en naturaleza, pero en grados diferentes.

Los altibajos por los que pasamos durante nuestra vida no se pueden eliminar, pero se pueden tratar de mantener en un balance. Cuando algo nos disgusta, usamos la ley de polaridad para movernos a lo que nos gusta. De la izquierda a la derecha, del temor a la fé, del odio al amor y de lo negativo a lo positivo.

Imagínate el plano de las cosas como una recta numérica. Debes poner de un lado lo que te disgusta y del otro lo que te gusta, de un lado lo negativo y del otro lado lo positivo. Cuando sean muchos los negativos debes tratar de aumentar los positivos. Ya sea con tus pensamientos o tus acciones.

Por ejemplo, si estás pasando por un período en tu negocio donde todo parece salir mal, debes tratar de enfocarte en cosas positivas como el ponerle más empeño y energía a superar esos problemas, en lugar de deprimirte y que se venga abajo lo poco que queda.