ESPIRITUALIDAD

Las profecías de los Q´eros

Q´eros

 

Por Arnaldo Quispe

El mundo occidental aprecia con interés la difusión de la noticia de un pueblo perdido en los Andes peruanos con rasgos típicos de la cultura incaica, esta nación declarada patrimonio cultural en Perú desde 2007 se encuentra ubicada en la provincia de Paucartambo, en el distrito del mismo nombre, a 200 Km. al este de la ciudad del Cuzco, la antigua capital de la Cultura Inca. La nación Q’ero se compone de 5 comunidades de las cuales la Hatun Q’ero es la más importante, ubicada a una altura de 3700 msnm. posee una organización social semejante a los ayllus del período Inca. Los Q’ero conforman una población aproximada de 2500 comuneros que desempeñan sus actividades productivas en tres pisos ecológicos específicos: En la parte baja (Monte) se cultiva el maiz a una altura que oscila entre 1500 a 2500 msnm. Luego tenemos la parte media (Qheswa) donde se cultiva la papa a una altura entre 2500 y 4000 msnm. Por último la parte alta (Puna) donde los comuneros se dedican a la crianza de alpacas y llamas a una altura superior a los 4000 msnm.

Conocer la cosmovisión Q‘ero, permite comprender la ideosincracia sustancial del mundo andino, una forma armónica de vida y esplendor interrumpida 500 años atrás por la presencia hispánica. Los estudiosos e investigadores aseguran que los Q’ero presentan modelos de organización social, productivo y religioso intactos, conservados en la línea del tiempo que se remontan precisamente a la época Incaica. El territorio ocupado por las comunidades Q’eros es aún considerado de difícil acceso para la civilización moderna. El acceso vial construido en las últimas décadas en la provincia de Paucartambo ha permitido estrechar el contacto del mundo Q’ero con el Estado y la sociedad peruana. Por varios siglos el área ocupada Q’ero ha sido en un inicio de jurisdicción colonial y luego de la independencia, haciendas propiedad de terratenientes criollos, en ningún caso se logró alinear por completo a la población civil con la nueva religión oficial ni con la educación de proveniencia occidental.

Una expedición realizada por antropólogos y estudiosos de etnología y folklore encabezada por Oscar Nuñez Del Prado pudo determinar en la década del 60’ del siglo pasado, la presencia de elementos, comportamientos, lengua, mitos y tradiciones que se identificaban como vigentes desde la época Incaica, era probablemente el inicio del umbral de encuentro entre un mundo perdido y la civilización occidental actual. En el momento presente existe una documentación vasta sobre la nación Q’ero, las investigaciones sociodemográficas, linguísticas, antropológicas y audiovisuales han permitido la apertura al mundo de este legado cultural milenario.Q´eros

MITOS MODERNOS ACERCA DE LOS Q’ERO

La apertura de las comunidades Q’ero al mundo globalizado ha permitido conocer la esencia de la ideosincracia y paradigma andino, sin embargo esta apertura ha provocado -como era de esperarse- exageraciones y mitos modernos acerca de la vida de estos pacíficos pobladores quechuas. La exposición de los presentes mitos tienen el propósito de contribuir a fin que la cultura Q’ero conserve su esencia etnohistórica, como patrimonio de la cultura peruana, y porque no de la humanidad.

LOS Q’ERO SON LOS HABITANTES DE LAS NUBES.

En algunos círculos místicos se escucha decir de manera infundada que los Q’eros habitan por encima de los “5 mil metros”, razón por la cual se hallan protegidos por las alturas de las montañas y la presencia constante de neblina en el lugar. Hoy sabemos que los Q’ero conforman un macroayllu que se desplaza y ocupa tres pisos ecológicos que varían desde los 1500 msnm. con el acceso a la selva alta o monte, hasta las punas de 4500 msnm. medio ideal para el pastoreo de llamas y alpacas. El poblador Q’ero sin embargo, habita a una altura media de 3,700 msnm. La presencia de neblina obedece al contraste de los vientos fríos andinos con la afluencia del calor proveniente de la alta Amazonía peruana.

LOS Q’ERO VIVIERON ENCERRADOS EN LOS ALTURAS ANDINAS POR 500 AÑOS.

Se escucha decir de un “mundo perdido” o encerrado en el tiempo, una población indígena autárquica que ha sabido autopreservarse aún después de la ocupación hispánica en el siglo XVI. Aún cuando el territorio Q’ero parezca inaccesible para el mundo occidental, esto es difícil de sostener debido a la eficiencia de la red de caminos Inkas (Qhapac Ñan), que cubría todo el territorio del Tawantinsuyo y que permitía a todo ayllu mantener contacto exterior por razones de comercio, trueque, festividades y/o representación social. Cuando el Tawantinsuyo fue subdividido y repartido en la época de la colonia para su administración, es probable que los Q’ero como toda comunidad, hayan tomado parte forzosa en las mitas o minkas coloniales y con obligaciones tributarias a las cuales todo ayllu incaico estaba sometido.Q´eros

LOS Q’ERO SON LOS ÚLTIMOS INCAS.

Probablemente lo sean, pero hay que considerar que la cultura incaica se encuentra impregnada en la sangre de cada poblador andino, a lo largo y ancho de este vasto territorio. Existen por ejemplo cientos de comunidades indígenas dispersas en las alturas de las montañas andinas de regiones como Apurimac, Ayacucho, Huancavelica, Arequipa, Cusco y Puno, con perfiles etnográficos similares a Q’ero y que conservan de la misma manera costumbres y tradiciones ancestrales que se remontan a la época prehispánica.

LOS Q’ERO CONSERVAN LA PUREZA DE LA SANGRE INCA.

Semejante al mito anterior, probablemente los Q’eros conserven buena parte del ADN Inca de modo inamovible, aunque probablemente vale la pena considerar que luego de la ocupación hispánica el territorio peruano fue sometido durante 5 siglos a un proceso constante de mestizaje etnocultural, que hace difícil distinguir a alguien que posea un linaje intacto de sangre. En la actualidad, los Q’ero como todas las comunidades indígenas presentan numerosos nombres y apellidos de origen occidental fruto precisamente de este proceso sincrético de convergencia cultural.

LOS Q’ERO SON DESCENDIENTES DE LOS INCAS DE VILCABAMBA.

Cuando se habla de Incas de Vilcabamba se hace referencia a la historia de Manco Inka, uno de los últimos gobernantes Inkas sublevado en contra de la colonia en la segunda mitad del siglo XVI, ocupando una región adyacente al actual territorio Q’ero. En un inicio este Inca hermano menor de Huáscar y Atahualpa fue designado monarca por la propia corona española, como estrategia política y religiosa para lograr la cooperación de la población con el proceso de colonización. Cuando la rebelión fue aplastada, el ejército Inca fue descompuesto y trasladado en diferentes territorios conquistados con el fin de realizar trabajos forzados. Es probable eso sí, que luego de la captura y ejecución de los líderes sublevados, el sentimiento de rechazo e inconformidad se halla mantenido pos siglos en la población civil, como lo demuestran las tradiciones orales transmitidas hasta el día de hoy.

LOS Q’ERO SE DEDICAN ÚNICAMENTE AL CHAMANISMO.

Con los Q’ero el conocimiento o sabiduría ancestral se ha enriquecido notablemente, eso no se puede negar y hay que agradecer el aporte a la espiritualidad por parte de los chamanes Q’ero. Probablemente se comete el error de pensar que los Q’ero son un conjunto de maestros chamanes que se dedican únicamente a la lectura de la hoja de coca y a celebrar las ofertas con la pachamama. En realidad los Q’ero son mucho más que esos preceptos, esta nación posee una riqueza folklórica impresionante, matizado por su vestimenta, costumbrismo, música y danzas. Para los Q’ero la espiritualidad va necesariamente unida al estilo de vida del poblador andino, con lo cual no se deben descuidar otros aspectos importantes como la vida productiva, la organización social o las festividades locales.

LOS Q’ERO SOLO BUSCAN FOMENTAR EL TURISMO ESPIRITUAL.

En los últimos años los Q’eros han pasado a formar parte de las rutas de turismo místico, lo cual tiene un lado positivo, pues obviamente permite atraer recursos económicos de turistas provenientes del exterior que benefician a las familias Q’ero, el factor controversia se halla en el abuso que pueda acarrear este tipo específico de actividad por parte del capitalista extranjero y que de un tiempo a esta parte desvirtuen las prácticas ancestrales originarias perdiendo su esencia con lo sagrado.

LOS Q’ERO SON ARTÍFICES DEL MITO DE INKARRI.

Gracias a los Q’ero conocemos con detalles una de las versiones originales del mito de Inkarri, es decir ese “sentimiento” –precisamente- de retorno del Inka para poner orden al territorio del Tawantinsuyo luego de 500 años de trasncurrido el último pachacuti o período de grandes cambios. La versión de los Q’ero demuestra la subsistencia de las tradiciones orales que se pasan de generación en generación por siglos, sin embargo se ha demostrado la presencia de este mito en otras comunidades indígenas altoandinas acerca del retorno del monarca Inca, como el encontrado por Josafat Roel Pineda y José María Arguedas en el Sur de Ayacucho hace ya varias décadas.

Los Q’ero son una cultura originaria importante no solo para el Perú, sino para toda la humanidad. En la actualidad viven alertados por la amenaza de la explotación minera de sus suelos y el cultivo ilegal de la hoja de coca por parte del narcotráfico proveniente de la región amazónica. Los Q’ero merecen ser escuchados y comprendidos en su esencia y verdadera dimensión, considerando para ello que espiritualidad y vida cotidiana son ejes que van en la misma dirección, por lo cual resulta poco conveniente hablar de espiritualidad Q’ero sin considerar su cultura, música, folklore, pensamiento, producción económica o tradiciones orales, el mundo andino es un universo holístico en donde todo va unido y por lo mismo, cada aspecto de la realidad merece ser considerado con igualdad de oportunidades.

 

Cuando en el año 2012 publicara el artículo titulado “Los Q’ero: Mito y realidad” todavía podía hacer referencia a aspectos simples o elementales acerca de la vida comunitaria de los Q’ero. En dicho artículo había hecho referencia al respeto primario que merecen estas pacíficas comunidades que sobreviven al acecho de la minería ilegal, el narcotráfico y la injerencia pseudoreligiosa.

Hoy por hoy el escenario no ha cambiado en cuanto a los aspectos antes mencionados, ya que por increíble que parezca por ejemplo, numerosas sectas religiosas vinculadas al protestantismo encuentran cada día mayores adhesiones entre las poblaciones de las comunidades. El escenario actual sin embargo parece haberse movido con mucho mayor contundencia en el plano de la industria del turismo místico-esotérico y hoy por ejemplo hay numerosos sacerdotes de las comunidades Q’ero que han emigrado al parecer a las grandes ciudades para salir al encuentro precísamente del turista ávido de una experiencia mágico-religiosa.

Esta nueva industria de turismo místico viene suscitando en algunos casos controversia y desinformación. Genera una gran confusión en el sentido que se comienza a tergiversar la historia y las auténticas tradiciones ancestrales, las cuales en última instancia vienen siendo transformadas en ingeniosas propuestas o modelos propios de la moda de la nueva era espiritual. Se observa con la llegada de este fenómeno por ejemplo, que la lengua originaria quechua viene siendo cambiada y pésimamente pronunciada. Todos sabemos de las graves consecuencias que implican cambiar una sola letra o vocablo para la pronunciación del sentido espiritual e intelectual de un idioma sagrado como lo es el quechua.

En este aparente plano de complicidad o silencio de parte del mundo académico y de grandes personalidades de la esfera mística, no creo pertinente continuar siendo testigo mudo de cuanto acontece y a expensas de cuanto pudiera suceder, considero prudente elevar a la opinión pública algunas ideas que han sido recogidas de la mano de la experiencia directa y de la convivencia con las comunidades altoandinas de la Nación Q’ero.

Mi intención al dar a conocer estos puntos de vista no es la de restarle importancia y vigencia al sentir de estas comunidades, todo lo contrario. Por lo demás resulta ser una iniciativa que intenta recoger la esencia de este pueblo pacífico que ostenta una riqueza etnocultural invalorable, pero que viene siendo reducida al cauce de lo mágico-religioso y al esoterismo. La nación Q’ero como ya dijera en otra oportunidad debe ser respetada y considerada dentro del terreno cultural y para muestra un botón: debido a que resulta urgente revalorar sus cantos, música, expresiones populares, vestimenta, folklore, espiritualidad autóctona y actividades productivas tradicionales que caracteriza la verdadera esencia de la Nación Q’ero.

He aquí que presentó otros mitos modernos que se recogen de la actualidad acerca de los Q’eros :

  1. LOS Q’ERO SON UNA CULTURA APARTE PARALELA AL IMPERIO INCA. Por extraordinario que parezca hoy se menciona hablar en algunos círculos, que las comunidades Q’ero habían surgido de manera autóctona, como en paralelo a la civilización Inca, llegando al extremo de declarar que se trata de una cultura aparte, con propia historia y hasta antagónica a los avances territoriales de los Incas. Esto no solo carece de fundamento histórico sino que también pone en evidencia que hay grupos interesados en tergiversar y hasta deformar la historia por cuestiones de intereses personales y económicos. Hay referencias etnohistóricas que sostienen que los Q’ero provienen de poblaciones que luego de ser sometidos por los Incas fueron trasladados para ocupar dichos territorios -los Incas solían hacer esto con las poblaciones sometidas para la conformación de sus ayllus-. Otra versión señala que fueron seleccionados como población fronteriza y guerreros para hacerle frente a grupos de “Antis”, es decir tribus de invasores provenientes de la Amazonía. Una tercera versión sostiene que luego de la derrota final de los Incas de Vilcabamba –por parte del ejército español- el ejército Inca fue desmenbrado y reagrupado  para la realización de trabajos forzosos (mita y minca de explotación colonial), esta situación continuó durante el período de la república hasta el siglo pasado, esta vez bajo el dominio de la burguesía criolla de la mano de hacendados y terratenientes.
  2. LOS Q’ERO SON DESCENDIENTES DE LOS “LAIKAS” O SABIOS DE LA PROTO-HISTORIA. En la literatura de Villoldo se suele encontrar esta afirmación, que da cuenta que con la llegada del nuevo milenio y sobre todo desde el año 2006 algunos maestros de sociedades secretas que se llamaban “Laikas” bajaron de las altas montañas andinas del territorio de la nación Q’ero por primera vez y revelaron sus secretos espirituales. Esta versión tiene obviamente un marcado aspecto épico y carece de referentes académicos e incluso de sentido común, pero encuentra un gran reconocimiento por parte de las comunidades esotéricas y místicas del mundo occidental. Como los sucesos son recientes no se ha revelado qué o quiénes fueron los maestros secretos de origen Q’ero que transmitieron sus conocimientos a Villoldo, que ahora comparte abiertamente con la entera humanidad. Como quiera que sea se afirma que los Laikas fueron seres de elevada capacidad espiritual que viajaron desde Asia hasta llegar al continente americano y que probablemente viven escondidos entre las poblaciones Q’ero bajo la denominación de “guardianes de la tierra”.
  3. LOS Q’ERO SON ARTÍFICES DEL MUNAY-KI. Como en el caso anterior los Laikas y grandes sacerdotes de orígen Q’ero -según afirma Villoldo- le transmitieron 9 ritos o códigos compactos denominados Munay Ki, que eran la síntesis de todo el conocimiento e iniciaciones secretas de los chamanes andinos. Hoy sin embargo la realidad es diferente, cuando uno viaja por ejemplo a las comunidades Q’ero y toma contacto directo con sus sacerdotes Pampamisayoc autóctonos en ningún caso se logra sostener que el camino o escuela que ellos persiguen se llame “Munay Ki”, ninguno hace referencia a un top de nueve ritos bien agrupados de manera metodológica para iniciarse en chamanismo andino. Esto hace suponer que el artífice intelectual de esta corriente andina sea el proprio Villoldo, probablemente por haber quedado encantado o muy entusiasmado en un primer momento con la lengua original quechua, ya que Munay Ki se traduce al español como “te quiero”. Aún así el tema está hecho y bien posicionado debido a que como método holístico propuesto por un científico occidental ha tenido repercusiones mundiales. Sin embargo muchos peregrinos occidentales en su afán de descubrir in situ los ritos o códigos Munay Ki en las montañas andinas, se confrontan con la realidad manifesta sobre este capítulo del escenario místico andino.
  4. LOS Q’ERO PROPONEN SUS ENSEÑANZAS EN CÓDIGOS ANDINOS. Si el tema del Munay Ki parecía ser novedoso e ingenioso, el fenómeno de los supuestos Códigos Andinos ha tenido un efecto “schock” de impacto inmediato en muchas personas ávidas por querer seguir sintetizando “nuevos” conocimientos ancestrales que van surgiendo, como en este caso de la tradición espiritual andina. Esta propuesta surge a partir del año 2012 de la mano de Nicolás Pauccar, jóven sacerdote Q’ero que antes había trabajado como guía de turismo y que saliera del anominato gracias al film-documental “Humano” (2012) de Alan Stivelman. Lo banal de estos códigos herméticos es que encuentran mucha semejanza con los alcances teóricos de personajes importantes del mundo místico actual como son José Luis Parise, psicoanalista de origen argentino y otros de origen español que no vale la pena mencionar. Lo cierto de todo es que la palabra código no existe en el lenguaje quechua y los auténticos sacerdotes Q’ero desconocen del paquete de códigos agrupados en una lista de siete. Hoy por prepotencia o negligencia se mencionan inclusive dentro de esta propuesta de códigos andinos, una clara deformación del idioma quechua originario, aunque por otra parte algunos de los supuestos códigos son eso sí “principios” propios de la cosmovisión andina. Lo que sucede es que la gente vive con la imagen impregnada de la palabra código, sobre todo luego de la salida del bestseller-film “El Código Da Vinci” (de Dan Brown) y como era de esperar todos buscamos codificar y decodificar el mundo como consecuencia. Esto corresponde enteramente al modelo de paradigma occidental, más no al paradigma andino. Palabras como codificar, decodificar, sistematizar, analizar, descomponer, etc son verbos-acciones propios del pensamiento occidental. Nuestra idea no es afirmar o negar la presencia de los códigos andinos, la intención es aclarar que en el mundo andino no nos basamos por códigos o pasos secuenciales de códigos a seguir, por lo que no corresponde con el conocimiento autóctono u originario. Y los artífices de esta metodología de nueva era bien harían en aclarar su autoría final, a fin de deslindar la verdad sobre esta novedosa injerencia en el mundo andino.
  5. LOS Q’ERO CONSERVAN SECRETAMENTE LA CIUDAD DE ORO DEL PAITITI. Se habla acerca de este tema como para dar una pista al mito del Paititi (no se trata del Dorado que es otra versión que proviene desde Colombia). El Paititi sería la perdida ciudad Inca edificada completamente de oro. Este secreto a viva voz se viene manejando desde hace décadas, por lo que múltiples exploradores han recorrido el ancho y vasto territorio andino y hasta amazónico para dar con la ciudad perdida. Ahora se dice que en el territorio de los Q’ero se encuentran los últimos trazos para dar con el paradero de esta lejana ciudad. En realidad esto es parte de los mitos urbanos que tienen relación con las historias que suelen contar los “bricheros” por ser personajes autóctonos sobre todo de la ciudad del Cusco, que viven engatuzando y timando a jóvenes turistas expuestos a la aventura y la búsqueda espiritual.
  6. TODOS LOS Q’ERO VIVEN EN CHOZAS O CASAS DE PIEDRA. Con la llegada de la civilización occidental muchos Q’ero han emigrado a las grandes ciudades. Con la consecuente adopción de estilos de vida y lenguaje de absorbentes metrópolis como el Cusco. Por ello es falsa la afirmación que todos los Q’ero viven en chozas de piedra –como por ejemplo aquello que nos hace ver Alan Stivelman en su documental “Humano”- muchos de los migrantes han encontrado muy buenas oportunidades de trabajo en relación al turismo místico y el trabajo artesanal. Obviamente cuando se trata de familias enteras de migrantes en el caso del acceso de los niños a las escuelas, estas absorben por completo a los nuevos educandos, formando una nueva generación cuya ideosincracia es equiparable con el estilo de vida en las grandes ciudades aún si son andinas. Este detalle no pasa desapercibido cuando hoy encontramos jóvenes Q’ero trabajando como guías de turismo y hasta técnicos-profesionales, pero con una híbrida mentalidad andino-occidental.
  7. EN Q’ERO YA NO HAY SACERDOTES ALTOMISAYOC. Esto parece ser verdad en un inicio, pero el tema no es que se trate de buscar los últimos sumos sacerdotes de este perdido linaje, la realidad es otra en el sentido que en Q’ero nadie siente la necesidad de aspirar a este alto grado por las consecuencias que ello contrae. En Q’ero parecen estar en paz y armonía con el nivel de Pampamsayoc. En primer lugar todos parecen estar de acuerdo en afirmar que ser Altomisayoc es aquél que es elegido únicamente por la madre tierra y para ser más concretos mediante la caída de un rayo. Una primera carga del rayo permite “eliminar” toda esencia material, una segunda carga le permite “transitar” al mundo espiritual, y la tercera y última parte permite “recomponer” al nuevo elegido otorgándole de nuevo la vida. Es difícil suponer que alguien pueda comprobar si este hecho pudiera ser cierto o no, pero de acuerdo a las tradiciones este suceso viene precedido de señales y acontecimientos que anuncian la llegada de un nuevo candidato, por lo que toda la comunidad acepta el hecho como real y auténtico. La caída del rayo será el punto decisivo en este caso, en adelante este sacerdote elegido por la Pachamama tendrá que realizar sus propias iniciaciones y prepararse en la montaña para estar a la vanguardia de su elección, puesto que nadie nace sabiendo. En la actualidad por ejemplo solo se reconoce la presencia de una sacerdotisa Q’ero Altomisayoc que lleva el nombre de María Apaza. Hoy ella viaja por todo el mundo de la mano de sus hijos pampamisayoc transmitiendo su sabiduría y conocimiento. Es curioso saber que mientras en Q’ero los altomisayoc están en peligro de extinción en otras provincias altoandinas la tradición se conserva y hay un Altomisayoc representativo de cada distrito o población como lo demuestra Lanata en sus investigaciones.
  8. TODOS LOS Q’ERO SON PRACTICANTES DE LA ESPIRITUALIDAD ANDINA. Como ya antes se ha aclarado, no todo los Q’ero son practicantes de la ritualidad andina, muchos como en otras comunidades se dedican al pastoreo de llamas y alpacas, a la agricultura y el comercio de trueque. Son muy pocos los que han optado por dedicarse a tiempo completo al sacerdocio como trabajo. Y esto llama a otro fenómeno que tiene el nombre de turista. En Q’ero como en otras comunidades queda claro que el turista blanco u occidentale es quién “trae la plata”, obviamente esta demanda da como respuesta que los propios sacerdotes salgan en la búsqueda de nuevos recursos económicos. Según mi opinión aún son pocos, pero los hay aquellos sacerdotes pampamisayoc que permanecen en sus comunidades y por ende vienen a ser los más “puros” y menos contaminados por la civilización occidental.
  9. LOS Q’ERO FUERON DESCUBIERTOS EN LAS DÉCADA DE LOS ’50s. Cuando se habla de esto se hace alusión a la expedición que realizara el antropólogo peruano Oscar Nuñez Del Prado junto a otros académicos a mediados de los años ’50, en la que se asegura que se descubrió por primera vez a las comunidades Q’ero, algo así como el descubrimiento de una civilización perdida o encerrada en el tiempo entre las imponentes montañas andinas. En realidad esto del “descubrimiento” – que dicho sea de paso nos hace recordar al mito del “descubrimiento de América”- no deja de ser un mito moderno para sobrevalorar un hecho simple y concreto. La expedición si existió y tuvo sus objetos de estudio, por lo cual si se puede afirmar que se trate de la primera expedición científica a estas comunidades, pero más no así de “descubrimiento”. Además también se derrumba el mito de “población encerrada”, ya que durante mucho tiempo los Q’ero estaban sometidos al poder de la burguesía cuzqueña en donde ricos terratenientes eran poseedores de títulos de propiedad en las tierras de los Q’ero, estos personajes visitaban las comunidades con absoluta prepotencia y recogían la producción económica que les eran asignados a ellos como legítimos propietarios de tierras. Por otra parte, hay una foto de los años ’20 del reconocido fotógrafo cuzqueño Martin Chambi que da cuenta de comuneros de origen Q’ero en Paucartambo, lo cual demuestra el intercambio comercial o trueque que mantuvo siempre comunicados a los Q’ero con el resto de las comunidades de la provincia.
  10. LOS Q’ERO ESTÁN DEFORMANDO EL LENGUAJE QUECHUA. La salida y exportación del conocimiento chamánico de los Q’ero está trayendo consigo otro fenómeno que es la deformación de la lengua quechua originario. Si bien es cierto la lengua quechua o runasimi se basa en una tradición completamente oral, esta ya lleva décadas transformada en un lenguaje escrito siguiendo patrones obviamente occidentales. En definitiva hay un lenguaje escrito como consecuencia del lenguaje oral. El problema de este mito no es responsabilidad de los Q’ero o de otras comunidades altoandinas, el tema pasa por comprender que son los propios occidentales que exportan los conocimientos ancestrales los responsables de esta deformación de la lengua escrita y por ende de la pronunciación del quechua original, cambiando por ejemplo vocales y en casos más graves consonantes o sílabas enteras.
  11. LOS Q’ERO SON LOS ÚNICOS DEPOSITARIOS DE LA ESPIRITUALIDAD ANDINA. Se ha recogido la versión que circula entre algunos círculos esotéricos que afirman que los Q’ero son los últimos y hasta los únicos depositarios de los conocimientos ancestrales andinos, lo cual hace suponer que resta importancia o valor a múltiples comunidades altoandinas que conservan de igual manera intacta las tradiciones y ritualística ancestral. Es ocioso mencionar las numerosas comunidades o naciones depositarias de la sabiduría de los antepasados, pero solo basta hacer un recorrido por las zonas rurales de regiones peruanas como la del Cusco, Ayacucho, Apurimac, Puno, Huancavelica y Arequipa, para conocer la gran variedad de comunidades altoandinas que conservan intactos los rasgos y tradiciones que provienen inclusive desde época pre-hispánicas. Esto sin mencionar al hermano país de Bolivia o Ecuador. Ante esta situación conviene aclarar por respeto al gran mosaico de comunidades altoandinas, que la nación Q’ero y su territorio conformado por sus cinco anexos no son los últimos depositarios de la espiritualidad andina, como tampoco pueden ser considerados los únicos practicantes del chamanismo andino originario. Basta entrar -como ya se ha dicho- en cualquier comunidad de las regiones antes mencionadas para comprender que las prácticas de ritualidad mágico-religiosa persisten y sobreviven al paso de los tiempos.

Como en el primer artículo, en este segundo me asumo completamente la responsabilidad de estas líneas y aclaro una vez más que el presente artículo es a título personal, pues no tomo la palabra ni hablo en nombre de nadie, por considerarme como desde un inicio un modesto maestro independiente. Soy consciente que de recibir críticas sobre el tema, pues en el mejor de los casos que se refieran al tema tratado de modo objetivo y alturado. Como ya antes dijera me manifiesto por medio de esta página sin ánimo de esperar la solidaridad de nadie, teniendo únicamente como soporte el amor hacia la pachamama y la energía viva (kawsay) que gira en torno a nosotros, elementos a los cuales hay que agradecer sensatamente de modo cotidiano y perenne. Gracias – Sulpayki.

Nicolás Pauccar Calcina, nace el 6 de diciembre de 1981 en la Comunidad Campesina de Marcachea de la Nación Q’eros considerada como la última Ayllu Inka.

Nicolás viene de una larga tradición de sacerdotes andinos llamados Paqos y recibe la enseñanza del linaje de sus ancestros. Se desempeña como Hampeq y Pampamisayuc permitiéndole ser Guía Espiritual y Sanador Físico y Emocional. Igualmente desarrolla actividades como Guía Oficial de Turismo y como Conferencista Internacional en temas de cultura Ancestral.
Nicolás es Director de AYNIGLOBAL, una organización sin fines de lucro, que tiene por objetivo crear proyectos que busquen un equilibrio entre el hombre y la naturaleza, la toma de conciencia global y la preservación de la cultura y sabiduría ancestral.

Fuente :

takiruna.com

http://hermandadblanca.org

Déjanos tu comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies