¿Tomar calcio sin lácteos? Prevenir la osteoporosis con salud

La osteoporosis se produce por la disminución de la densidad de los huesos. Llevar una dieta equilibrada, rica en calcio y vitamina D desde la adolescencia es imprescindible para prevenir esta enfermedad que afecta principalmente a las mujeres. El embarazo, la premenopausia y la tercera edad son las épocas en las que la hay que prestar mayor atención al consumo de alimentos como los lácteos, las espinacas y los frutos secos.

La falta de calcio debilita los huesos y se producen fracturas.

La osteoporosis se produce por una pérdida de calcio que debilita a los huesos y provoca una menor resistencia a las fracturas. No produce síntomas y las personas que la sufren, en su mayoría mujeres, no lo descubren hasta bien avanzada la enfermedad. Los huesos más afectados son la cadera, la muñeca y la columna, donde se producen roturas frecuentes debido a una calcificación insuficiente.

Los datos de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF) aseguran que aproximadamente “una de cada tres mujeres mayores de 50 años tendrá una fractura por osteoporosis (cifra mayor que la del cáncer de mama), y uno de cada cinco hombres mayores de 50 (cifra mayor que la del cáncer de próstata)”.

La genética y una alimentación irregular son las principales causas.

Las causas de la osteoporosis pueden ser múltiples. El doctor García González, de la Clínica Universidad de Navarra, explica que en algunos casos se produce por la presencia de otras “enfermedades como la diabetes, el hipertiroidismo o los hipogonadismos, la artritis, el mieloma o la astocitosis”. Incluso pueden influir el uso de fármacos como “los corticoides o la heparina”.

Sin embargo, la mayoría de los enfermos de osteoporosis la padecen o bien por causas genéticas o por un estilo de vida y una alimentación irregulares. “El riesgo de padecer osteoporosis depende hasta en un 60-80% de factores genéticos. Los factores ambientales, hormonales y fisiológicos pueden aumentar este riesgo y agravar las consecuencias de la enfermedad”, tal como indica Cynthia Rodríguez, directora de nutrición en Menudiet.

Una de las claves que ayudan a fortalecer y a tener unos huesos sanos y fuertes es tener una alimentación rica en calcio. Ahora bien, ¿qué hacemos si somos intolerantes a la lactosa? En el post de hoy, vamos a acercarnos a comprender mejor esta intolerancia a la lactosa y a daros consejos sobre cómo tomar calcio sin lácteos.

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¿Qué es ser intolerante a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa es una enfermedad que se produce cuando el cuerpo no tiene suficiente lactasa, que es una enzima producida por el intestino delgado. Esta enzima es necesaria para digerir la lactosa (que es un azúcar natural que se encuentra en la leche y en otros productos lácteos). De este modo, la intolerancia se presenta cuando el intestino no produce suficiente cantidad de esta enzima, lactasa.

Dentro de los hábitos para prevenir la osteoporosis, una ingesta diaria de calcio es esencial en una dieta sana y equilibrada. Es muy importante el papel que juega el calcio en el mantenimiento del tejido óseo y en la etapa de crecimiento y por tanto, no tomarlo aumenta el riesgo de desarrollar la aparición de osteoporosis.

¿Cuáles son las causas de la aparición de esta intolerancia?

Las causas de la aparición de esta patología puede ser: hereditarias (primarias) o adquiridas (secundarias). En el primer caso, se produce una deficiencia de lactasa que se hereda de forma recesiva. Esta deficiencia, en niños prematuros no suele manifestarse hasta los tres años de edad.
En cambio, la intolerancia a la lactosa adquirida tiene su origen en un daño intestinal causada por diferentes patologías intestinales como enfermedad del Crohn, desnutrición o la intolerancia al gluten. También puede deberse a una deficiencia funcional a consecuencia de un tratamiento con antibióticos que haya afectado al aparato digestivo.

¿Qué síntomas demuestran los pacientes?

El cálculo que se tiene para saber si padeces intolerancia a la lactosa está estimado entre unos 30 minutos y unas dos horas tras la ingesta de algún producto que contenga lactosa.

Estos síntomas comunes son:
• Nauseas
• Diarreas
• Dolor e hinchazón abdominal
• Pérdida de peso
• Gases

Cabe destacar que en cada persona los síntomas se manifiestan de una manera distinta, ya sea por la actividad de la lactosa en su cuerpo o la actividad de su flora intestinal.

Cómo tomar calcio sin lácteos

No todo está perdido si eres alérgico a la lactosa ya que se puede mantener una dieta equilibrada para conseguir el aporte diario de calcio. Los principales alimentos son:

  • Verduras de hojas verdes: como las espinacas que son una fuente excepcional de calcio y es detrás de la leche uno de los alimentos que más nos aporta, además de poseer otros aspectos esenciales para nuestra dieta como la vitamina K.
  • Sardinas, boquerones o anchoas: incrementar en nuestra dieta el consumo de pescados con espinas es otra forma de conseguir el calcio necesario. ¡Debes comerte la espina!
  • Legumbres: no pueden faltar en nuestra comida semanal. Hay que tener en cuenta que la cantidad de calcio depende en gran medida de cómo cocinemos estas legumbres.
  • Frutos secos: si bien es cierto que casi todos aportan una cantidad de calcio suficiente, las almendras son la número uno en aportación de calcio.
  • Derivados de la leche: La leche de soja o leche de almendra también proporciona calcio a nuestro cuerpo aunque en menor medida que la leche en sí.

Ahora ya sabes cómo tomar calcio sin lácteos, además de la aportación de estos alimentos para conseguir disminuir el riesgo de osteoporosis, no debemos olvidar que esto hay que complementarlo con una actividad física regular, la eliminación de sustancias dañinas como el tabaco o el alcohol y la búsqueda de la vitamina D del sol.

¡Huesos Sanos! ¡Huesos Felices!

Fuentes: http://www.muvone.com y http://salud.practicopedia.lainformacion.com

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